Que las sorpresas del día del padre sean todas agradables

El 19 de marzo, en nuestro país, se celebra el Día del Padre. En esta fecha, muchos hombres reciben una felicitación o un regalo de sus hijos e hijas, e incluso en ocasiones de sus esposas y amigos. De la misma forma, muchas empresas aprovechan este día para mandar ofertas y promociones. Pero hay que ir con cuidado. Los ciberdelincuentes se valen de nuestra predisposición a recibir estos regalos y mensajes para ponernos alguna trampa que nos convierta en sus víctimas.

La pasada Navidad, en este mismo blog, ya te hablamos de los principales consejos para evitar ser víctima de una fraude online. Tenlos muy en cuenta. Sin embargo, los ciberdelincuentes van ingeniando nuevas tácticas. Así, a través del sitio especializado The Next Web hemos descubierto cuatro nuevas formas de estafa que crecen en Internet. Queremos que las conozcas para evitar que caigas en ellas. Para que el Día del Padre estés precavido.

  • La estafa a largo plazo: consiste en sabotear el correo electrónico de una persona (phishing) y obtener datos que den credibilidad a la estafa. Así, se han detectado casos de recibir un email de una supuesta entidad bancaria, con un link en el que se pide actualizar el usuario y la contraseña. El email puede contener un dato real como el número de cuenta corriente, lo que da credibilidad al mensaje.
  • La autoridad en la materia: en algunos casos, el estafador se centra en personas que no dominan la informática al considerar que son más fáciles de engañar. En este caso el usuario recibe una llamada de un supuesto técnico de Apple o Windows explicando que el sistema operativo ha detectado que su ordenador está dando error. El estafador simula una situación de urgencia en la que hay que actuar rápido y pide datos del usuario que comprometen su seguridad.
  • La marioneta: otra de las nuevas formas de estafa es hacerse pasar por alguien para engañar a sus amigos y conocidos. Pongamos el caso que recibimos el correo de una persona o empresa con la que nos relacionamos. El mensaje nos insta a realizar una acción, como por ejemplo acceder a un enlace web. Al clicar el enlace realmente estamos dando acceso a nuestra información personal, incluyendo los datos de nuestros contactos. El estafador usará esa información para dirigirse a nuestros conocidos en nuestro nombre, lo que genera un efecto en cadena.
  • La carnaza. Hoy día es fácil enviar un artículo o documento que resulte interesante para un determinado público objetivo y a partir de ello comenzar una estafa online. Un ejemplo sería el de los emails falsos que fueron enviados a agentes financieros, haciéndose pasar por la Delegación de Hacienda; en ellos se decía que los códigos para el pago de impuestos habían cambiado y que para verlos debían abrir un archivo PDF adjunto. Este archivo incluía un malware (un pequeño programa que se instala sin que el usuario se dé cuenta) que registraba todas las claves que usaban los agentes. Con ellos agregaron empleados ficticios a las cuentas de la empresa cuyo sueldo iba a parar a los estafadores.

Pero tampoco hay que alarmarse. Sólo hay que ser precavidos. Recuerda: nunca des información personal si te la piden por correo electrónico o por teléfono. Tampoco abras enlaces extraños o archivos sospechosos. Las empresas legales no te pedirán nunca información de esa manera. Y si un mensaje te despierta dudas, ponte directamente en contacto con la empresa o persona que lo mandó para comprobar su autenticidad.

Esperamos que con estos consejos disfrutes de un Feliz Día del Padre. Para que las sorpresas sean todas agradables.

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