¿Por qué hay que tener cuidado con los cursos de formación para desempleados?

Seguramente, a todos os suena la problemática surgida con los cursos para parados, como el fraude y la corrupción los han afectado. Invirtiéndose aproximadamente 1.050 millones de euros al año, resulta increíble que pasen este tipo de cosas.

Para tratar el tema, nos hemos centrado en el reportaje de SalvadosParados y defraudadosrealizado por Jordi Évole. Adentrándose en uno de los centros que ofrecen cursos, ha permitido que conociéramos en primera persona las estafas de este tipo de formaciones. A través de diversas afirmaciones, se comprobó cómo el fraude se produce en distintas comunidades autónomas. Además, Salvados viajó a Dinamarca para conocer cómo funciona su sistema mediante una entrevista a Mogens Lykketoft, presidente del Parlamento de dicho país.

¿Quieres ver el reportaje completo?

Algunos de los testimonios de los entrevistados dejan ver claramente que lo que ocurre con los cursos no es normal:

  • Paco, un formador que imparte cursos de este tipo desde 1988: “Yo he visto impartir cursos de fontanería con fotocopias. ¿Cómo es eso posible?”.
  • Ramón, exformador de parados, comentada las irregularidades para conseguir más dinero. Se facturaban 50 y se negociaban 20. Los centros se quedan parte del suelo de los formadores.
  • Beatriz, responsable de cursos del Inem, confesó que no se comprueba la efectividad de la formación.
  • Sonia, una formadora de Madrid explicó que: “Si en un curso había inscritas 15 personas, asistían 5 y a la Administración se le ocultaba que faltaban 10. […] Se sabía cuándo iba a venir el inspector y se llamaba a familiares, amigos… para que se hiciesen pasar por las personas. […] No se pedía el DNI para comprobar las irregularidades”.

¿Por qué estos cursos son fraudes?

  • Irregularidades detectadas en la obtención de subvenciones por parte de determinadas personas físicas y empresas en los planes de promoción de empleo ejecutados en el servicio de empleo de distintas comunidades autónomas.
  • Simulación de cursos que nunca se llegaron a impartir. Y, ¿el dinero?
  • Subcontratación por parte de empresas privadas de formación a sociedades vinculadas a ellos mismos o a sus directivos. Recibían las subvenciones directamente, cobrando una gran parte por adelantado y luego justificaban el uso presentado facturas de entidades vinculadas, pero no de los verdaderos destinatarios finales.
  • Incumplimiento sistemático del compromiso de contratación exigido, como la contratación por periodos inferiores a 6 meses y las realizadas con sectores que no tienen nada que ver con la materia impartida en el curso.
  • Facturación de sueldos del profesorado, del que los profesores solamente recibían una pequeña parte. (Facturaban 50 € por hora y pagaban a los profesores, 11 €).
  • Falta de controles para comprobar la efectividad de los cursos.
  • Para que un centro pueda impartir un curso, está obligado a tener un cierto número de alumnos. Muchos centros, falseaban la asistencia a las clases de personas con la finalidad de conseguir la subvención.
  • Hacer pagar el material al alumno cuando es una obligación que tienen las empresas por la subvención recibida.
  • Desempleados trabajando gratuitamente para las empresas que impartían el curso cuando en muchas ocasiones, la tarea no tenía nada que ver con el curso.

Si has sido víctima de un curso para desempleados o te encuentras actualmente en uno y has descubierto irregularidades, no dudes en exponer tu reclamación en Populetic. ¡Juntos lo podemos solucionar!

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