El “caso” de las preferentes

Quizás algunos de los casos más recientes y problemáticos de reclamaciones a grandes empresas se hayan dado en el ámbito de la banca. En los medios de comunicación y en conversaciones entre amigos se ha hablado mucho de “el caso de las preferentes” pero aún hay muchas personas que no saben en qué consistieron y cómo se puede gestionar su reclamación.

Definición y características.

Se denomina Participaciones Preferentes a aquellos títulos emitidos a perpetuidad por una sociedad con una rentabilidad generalmente variable y no garantizada y que no confieren a su poseedor ni participación en el capital, ni derecho a voto, ni derecho de suscripción preferente.

No cotizan en Bolsa, aunque se negocian en un mercado organizado (AIAF-Asociación de Intermediarios de Activos financieros).

Pueden contar con un contrato de liquidez, aunque su liquidez es, en general, limitada, lo cual dificulta recuperar la inversión.

Son una inversión compleja y con un riesgo inherente muy elevado, ya que puede generar tanto ganancias como pérdidas. Pueden sufrir pérdidas de valor en función del mercado, del emisor y de los mercados financieros. En concreto, el valor de reembolso puede ser menor que el valor de emisión, como consecuencia de los elementos anteriores.

El rendimiento de las Participaciones Preferentes suele ser fijo durante el primer período, mientras que en el resto de períodos suele ser variable.

El rendimiento a percibir por el inversor está condicionado a que la sociedad emisora obtenga beneficios distribuibles. Si la entidad no tuviera beneficios distribuibles, el tenedor de la Participación Preferente no cobraría la remuneración de ese período.

Las Participaciones Preferentes llevan aparejadas comisiones en la compra y en la venta para la entidad emisora, comisiones para el intermediario financiero y gastos de administración y custodia.

En caso de liquidación de la sociedad emisora se sitúan, en orden de preferencia, por detrás de todos los acreedores (tanto comunes como subordinados) y por delante de las acciones ordinarias.

El caso.

Bankia, la más grande entre las entidades nacionalizadas, es también el banco con más preferentes en circulación entre los pequeños ahorradores. Así, el Gobierno decidió poner en marcha un arbitraje, para evitar que los clientes que compraron este producto sin haber sido correctamente informados sobre sus riesgos tuvieran que pagar los platos rotos. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) dió vía libre al arbitraje, que empezó el abril de 2013, y ha sido llevado por el Instituto Nacional de Consumo y consultoras externas, ya que las preferentes de Bankia están distribuidas por todo el territorio nacional. En otros casos, como en el arbitraje de NGC Banco, el proceso ha estado en manos de las oficinas regionales de Consumo, ya que los clientes estaban concentrados en determinadas comunidades autonómicas.

Los tenedores de preferentes que tienen posibilidad de ganar el arbitraje son los que puedan demostrar que han sido engañados a la hora de comprar el producto. Aunque los criterios aún no han sido definidos de forma oficial, se aplicarán los mismos que han valido, por ejemplo, en las excajas gallegas. Así, se tendrá en cuenta el historial inversor del cliente: si nunca en su vida había comprado un producto de riesgo, ni tiene un historial financiero complejo, tiene más probabilidades de que su petición sea aceptada.

En principio, han quedado excluidos del arbitraje todos aquellos que tuvieran familiares directos que trabajen en Bankia, además de los mismos empleados. En todo caso, el demandante tendrá que demostrar que, pese a haber firmado un documento en el que sí está escrito que podría perder su capital, no era consciente de lo que estaba adquiriendo. El arbitraje, que ha evitado que pequeños ahorradores pierdan su dinero, podría provocar que Bankia se vea obligada a pedir nuevas ayudas públicas si la cantidad de dinero a devolver fuera muy elevada.

Según recientes noticias, a finales de año ya no se realizaran los arbitrajes; es decir, ya no podrá reclamarse el dinero en cuestión de preferentes. Es una noticia muy importante, los afectados disponen de esta fecha límite para iniciar el proceso.

Desde el equipo de Populetic, si eres un afectado, te animamos a reclamar e iniciar el proceso de arbitraje. Este ha sido un claro caso en qué el desconocimiento y la falta de buena y cercana información han puesto a particulares y pequeñas empresas en peligro de perder todo su dinero. La mayoría de los casos arbitrados han fallado a favor del afectado, que si bien no ha recuperado toda su inversión inicial, no se ha quedado sin nada. Otro hecho muy positivo es la unión que se ha dado entre la gente que se ha movilizado y ha hecho mucha presión, uniéndose y visibilizando la cuestión, consiguiendo el apoyo y ayuda de muchos, cada uno aportando su granito de arena.

Si tienes un problema de este tipo, en Populetic te podemos ayudar con un especialista. Para más información, entra en este link.

Fuente: Expansion.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *